20.7.11

Creer o reventar

No me considero una persona hipocondríaca, todo lo contrario, si es que tiene sentido expresarlo de ese modo. Debo admitir, sin embargo, que sí me aterran un poco las enfermedades de tipo psíquicas, especialmente aquellas que juegan con nuestra mente y nos muestran realidades que nadie más reconoce verdaderas. Últimamente debemos lidiar con gente en este estado casi todos los días, y sería mentir si no confieso el miedo que siento al analizar la posibilidad de que esta desconocida patología se instale en mi cabeza. A veces uno hasta termina dudando de sí mismo ¿Será tal vez que la realidad es la que ellos ven, y soy yo el que delira? No parece lógico, y aún así no logro entenderlo, ya no son uno o dos los que alucinan, es la mitad de un pueblo. De todas formas, y a pesar del clamor popular, aún confío en lo que veo, y la realidad, por lo menos mi realidad, sigue siendo mía y no aquella de la que quieren convencerme.
Que sorprendente resulta escucharlos hablar a viva voz, tratando de construir razonamientos lógicos sobre bases que ya de por si resultan falaces, tan seguros de si mismos ¿Y por qué no habrían de estarlo? Si esa es la realidad que ven, sumidos en lo mas voraz de esta cruel enfermedad, y entre si secundan su locura y avalan lo que sus ojos idealistas son moldeados para ver. Nada podemos hacer al respecto, es inútil intentar hacerlos entrar en razón, todo guiño hacia la realidad será rotundamente negado y hasta satirizado, de modo que seamos nosotros los desquiciados.
La amenaza siempre acecha, y tal vez será a nosotros que nos toque despertar mañana con botones cosidos donde antes estaban nuestros ojos, incapaces de recapacitar respecto a lo que antes resultaba tan nítido ¿Cómo no temer a esta posibilidad? Cuando por más fiel que sea uno a sus convicciones, la locura resulta irreversible en nosotros, como resultaba en aquellos a quienes quisimos hacer entrar en razón, tan viral que controla despóticamente nuestra mente, como controla todo el territorio desde el sillón de Rivadavia.

0 elefantes se columpiaban...: